Audiolibro | poemas del libro “Desde el cósmico umbral de la memoria”, de Francisco Henríquez

Cañón en el paisaje.

Poemas del libro “Desde el cósmico umbral de la memoria” (Ediciones Deslinde, Madrid, 2021), del poeta cubano Francisco Henríquez, en la voz de Brian Vilche Gallardo.

FRANCISCO HENRÍQUEZ nació en la finca El Laberinto, Unión de Reyes, Matanzas, Cuba, en 1928. Agricultor y autodidacta hasta los 34 años. Desde muy joven alternó con los mejores poetas decimistas de Cuba: Jesús Orta Ruiz, Gustavo Tacoronte, Rafael Rubiera, Sergio Mederos, Pedro Guerra, entre otros. Se trasladó a Estados Unidos en 1962, y en Nueva York publicó su primer poemario: Reflejos. Autor de más de una veintena de poemarios publicados, como: Jardines de la rima, Desde lo más recóndito, Sonetos cósmicos y líricos. Fundó, junto con otros poetas, la Academia Poética de Miami. Ganó en 1992 en España el premio internacional «La Conquista de América». En 1996 fundó la revista Carta Lírica. Visitó numerosos países, en especial España y naciones hispanoamericanas, donde leyó su poesía y recibió múltiples homenajes. Recibió en 2005 la medalla de oro del premio internacional «José Vasconcelos», otorgado por el Frente de Afirmación Hispanista, México, A. C. Ediciones Deslinde ha publicado su libro Desde el cósmico umbral de la memoria en Madrid, en 2021. Francisco Heríquez falleció en Miami el 17 de enero de 2022 (solo un día después, cumpliría 94 años).


Como un divino colmenar

II

El hombre ya domina cielo, tierra,
aire, mar, voluntad… y, corrompido,
defiende lo usurpado o lo adquirido
con la vil «diplomacia» de la guerra

que arrasa las ciudades y que aterra
al pobre, al desarmado al desvalido…
¡Hasta las mismas fieras han corrido
en busca de refugio en la alta sierra!

Si no fuera por tantas divisiones,
y el hombre contuviera sus pasiones,
o razonara en los momentos calmos…

viviera más feliz, más sano y fuerte,
sin temores al hambre ni a la muerte,
¡en un inmenso colmenar de salmos!


El silencio

II

Esa calma es igual que un grito mudo.
Retrospectiva voz que nos despierta.
Es como el alma de una cosa muerta
que vive presa de silencio agudo.

Hiere más, es más terco, raro y rudo
que la zarza en las rosas encubierta.
Lo mismo que el cerrojo de la puerta
que nos cierra las voces y el saludo.

El silencio se agacha entre la turba
y en lenguaje inaudible nos perturba
con la fuerza explosiva de una bomba…

No se sabe si es ancho, estrecho, corto,
largo… Se sabe que se queda absorto
quien perezca atrapado entre su comba.


Vacío

El silencio es un hueco moribundo.
Sobre cuyos brocales, ¿quién solloza?
Charco de soledad donde se empoza
la corriente de un río nauseabundo.

No es ancho, ni sereno, ni profundo,
pero en él se sumerge la voz moza
de la joven conciencia que retoza
y se burla del bien de todo el mundo.

Este hueco, este charco, como mancha
se hace dueño del tiempo, si se ensancha
o busca un eco desde el pétreo fondo.

Este silencio, cada vez más parco,
traza las rutas de un inmenso barco
por su espacio minúsculo y redondo.


Sigue en IVOOX el Podcast “Voces de la Literatura”, de Ediciones Deslinde.