Poesía | “A Nicolás del Hierro”, de Isabel Díez Serrano

Banco y agujero en el aire. Surrealismo.

Te has marchado Nicolás
a un lugar desconocido
es la tierra del olvido
ya no te veré jamás
Fredo Arias de la Canal

Largo ha sido el sendero que trazaste
como largo tu verbo, buen amigo,
largas tardes de versos y, contigo
y tú nunca te descorazonaste.
Tu tesón y tu rima nos dejaste,
tu hombría y bonhomía por demás,
tus latidos no te siguieron más
rindiéndose al tercer aldabonazo
te has marchado, Nicolás.

Siempre siento dolor cuando un poeta
se pasa al otro lado con su barca
y si es un gran amigo más la parca
parece que se ensaña en su careta.
Tú te has ido, maestro, gran asceta,
nos dejas, y al saberte ya partido
de Castilla La Mancha, dolorido
has dejado tu público, tu sala
y has volado sin plumas y sin ala
a un lugar desconocido.

Pero todos sabemos, Nicolás
que los vientos escuchan las canciones
del poeta y tienen sus razones
para traernos ecos del compás.
No nos cabe la duda que estarás
anclado en un lucero y redimido
al calor de la estrella que ha seguido
tu ruta y con gran sabiduría
llevará río arriba tu valía
en la tierra del olvido.

Tu prosa será leída
y tus versos rescatados,
versos que fueron peinados
antes de tu despedida
y a ninguno se le olvida
que aunque tú no vuelvas más
tu gran obra ya verás
hasta en los bucles del viento;
grande es hoy mi desaliento,
ya no te veré jamás.


Poema “A Nicolás del Hierro”, del libro
En la raíz de un sueño (Ed. Deslinde, Madrid, 2021)